Ofrendas
Como parte de nuestra adoración a Dios ofrendamos, y queremos hacerlo de acuerdo con Su Palabra, y para ello, y centrándonos en la carta de Pablo a los Corintios “Cada uno de como dispuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre” (2a Cor. 9:4) con este principio, también contribuimos a la extensión del evangelio. Por tanto, como creyentes en Cristo, así queremos ofrendar, con este corazón agradecido a Dios, no por lo que Él pueda darnos, sino por lo que Él ya nos dio.
¿Cómo podéis ofrendar?
Con nuestras ofrendas, estamos contribuyendo tanto a la propagación del evangelio, como al sostén y mantenimiento de nuestra iglesia local, la
cual usará esta ofrenda, de la manera más útil y necesaria como sus lideres estipulen hacerlo.
🏦 Datos para Ofrendar
Titular:
Berea Iglesia Bíblica Evangélica
IBAN:
ES16 0081 5470 12000187 4993
Principios bíblicos para la ofrenda
La ofrenda es un privilegio para el creyente
El apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo narra en esta parte de la Escritura como inspiración a los Corintios como ofrendaron los de Macedonia: 2a Cor.8: 1-4.
Ahora, hermanos, deseamos haceros saber la gracia de Dios que ha sido dada en las iglesias de Macedonia; pues en medio de una gran prueba de aflicción, abundó su gozo, y su profunda pobreza sobreabundó en la riqueza de su liberalidad.
Porque yo testifico que según sus posibilidades, y aún más allá de sus posibilidades, dieron de su propia voluntad, suplicándonos con muchos ruegos el privilegio de participar en el sostenimiento de los santos.
La ofrenda es regular
Ahora bien, en cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también como instruí a las iglesias de Galacia. Que el primer día de la semana, cada uno de vosotros aparte y guarde según haya prosperado, para que cuando yo vaya no se recojan entonces ofrenda.
El apóstol Pablo deja este principio bíblico en su primera carta a los Corintios en lo concerniente a cuando debería prepararse la ofrenda 1a Cor.16:1-2
La ofrenda es privada y personal
Como hemos visto antes el apóstol Pablo a los corintios les da esta indicación: “Que el primer día de la semana, cada uno de vosotros aparte” dejándonos preveer que la ofrenda es a título personal y debe ser privada como también nuestro Señor Jesús nos enseñó: “Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará” (Mt.6:3-4)
La ofrenda a de ser un acto del corazón
La ofrenda según la Palabra de Dios nace de un corazón agradecido, no a lo que Dios pueda darnos, sino a todo lo que ya nos dio en Cristo, por eso damos a Dios con generosidad y alegremente: “Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre” (2aCor.9:7)
Como podemos observar la Biblia está llena de principios básicos que llevan al creyente a ofrendar de una manera agradecida a Dios por todos sus beneficios para nuestra vida.
